sábado, 13 de febrero de 2021

En busca de la eñe perdida

 

Si había de verdad algo por lo que esperaba como agua de mayo que volvieran a reabrir los comercios en Viena, era para poder entrar de nuevo a una librería. Ya sé que hoy día se pueden pedir libros fácilmente por Internet en varias páginas web de forma comodísima y sin tener que salir de casa, pero, la sensación de poder recorrer las estanterías, repasando títulos, comentarlos con el librero o librera, etc., es maravillosa y no se puede conseguir con la compra online. Más mágico si cabe es este momento si los libros están en mi lengua materna lo que, cuando uno se encuentra lejos de su tierra, contribuye a subir el ánimo. Así lo pude vivir el otro día en la librería “Tiempo Nuevo”, en el distrito 2, especializada en literatura en diferentes idiomas.




















“Tiempo Nuevo”, inaugurada en 2007, está localizada en Taborstrasse 17A. Está abierta de lunes a viernes de 10 de la mañana a 6 de la tarde, y también los sábados de 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Hay un rincón dedicado completamente a libros en castellano, tanto de autores españoles como de países de Latinoamérica. También tienen una sección especial con libros para niños. Además de literatura, esta librería también ofrece café, vino y otras bebidas, aunque no sé si en estos momentos funciona este servicio debido a las restricciones por el COVID.

Podéis encontrar más información en su página oficial: http://tiempo.at/






























Hasta no hace mucho existía otra librería en Viena, llamada “La Librería”, que era el lugar de referencia para los amantes de las lecturas en español, pero, lamentablemente, el local cerró por jubilación de sus dueños. Gran parte del fondo de obras fue traspasado a “Tiempo Nuevo” que a día de hoy es el único lugar (que yo sepa) donde poder acceder a obras de autores como Carlos Ruiz Zafón, Juan Gómez-Jurado o en su versión original.



























Sí todavía no habéis hecho vuestro regalo de San Valentín, todavía estáis a tiempo hoy de dar un salto a “Tiempo Nuevo”. Seguro que encontráis algo interesante para vuestra pareja o para vosotros mismos. Festividades aparte, aprovechad, de todas formas, estos días para visitar la tienda en persona porque ya se está empezando a rumorear que nos viene otro nuevo “lockdown” en marzo. Esperemos que no, pero más vale andar precavido.

Muchos ánimos y a mantener la esperanza. ¡Feliz San Valentín y feliz lectura!



sábado, 6 de febrero de 2021

¿Qué tiene esta bola?

 

Paseando por el parque del Prater, en un pequeño rinconcito, rodeado por una alambrada, hay un edificio que llama la atención por su forma esférica. Pero lo más curioso de esta singular estructura es que constituye en sí un territorio denominado República de Kugelmugel (de “kugel”, traducido como “esfera” y “mugel” que es una elevación de terreno). En esta entrada hablaré de la historia que hay detrás de esta micronación y su fundador, el artista Edwin Lipburger, fallecido en 2015.













El proyecto inicial de Lipburger era construir una casa de forma esférica, llamada Sphaera 2000, en armonía con la naturaleza y el cosmos. Su idea se hizo realidad en 1970 cuando, ayudado por su hijo Nikolaus, esta bola de madera recubierta por láminas de zinc pasó a formar parte del paisaje rural de una localidad de la Baja Austria llamada Katzelsdorf. La original forma de este habitáculo chocaba con las leyes de edificación locales y la mentalidad conservadora de las autoridades de la época que empezaron a presionar a Edwin, emitiendo sucesivas órdenes para demoler su vivienda, considerándola ilegal. Tras continuas disputas y amenazas, el artista se cansó y en 1976 acabó declarando su propiedad como república independiente donde él mismo sería su presidente.

 

Foto de la ubicación original (fuente https://www.greyscape.com/kugelmugel)


Lo que empezó como una mera provocación fue, poco a poco, tomando forma y, en unos años, la familia Lipburger ya tenía sus propias señales de tráfico, bandera, sellos, divisa y hasta su propio pasaporte. Mientras, las autoridades hacían la vista gorda hasta que Edwin se negó a pagar impuestos. Fue por este motivo por lo que en 1979 fue sentenciado a prisión, donde pasaría 10 semanas detenido.

Más tarde, en 1980, el litigio llegó a su fin con la propuesta de un político llamado Helmut Zilk de trasladar la casa esférica al parque del Prater, justo al lado del parque de atracciones. La propiedad estaría protegida por la actual alambrada y su dirección sería Antifaschismusplatz (“Plaza del antifascismo”). Lipburger aceptó el trato un poco a regañadientes y empezaría a vivir aquí hasta su fallecimiento en 2015.



















Tras la muerte del artista, la República de Kugelmugel se convirtió en una atracción turística, propiedad de la municipalidad de Viena que, de vez en cuando, hace las veces de galería para exposiciones. Tenéis más información sobre este lugar y su historia en su página oficial: http://www.kugelmugel.at/

 

Más fuentes:

- Kugelmugel: the Micronation inVienna’s Prater Park

- Republic of Kugelmugel, en la webde Designing Buildings Wiki

- Artículo (en inglés) en la web de Greyscape

lunes, 1 de febrero de 2021

Un respiro en Breitenlee


Mientras seguimos en vilo aquí en Austria, esperando a que el gobierno empiece a relajar algunas restricciones, nosotros recurrimos a la actividad que más nos está ayudando a mantener la calma y la estabilidad emocional, que no es otra cosa que salir a caminar y a respirar aire fresco. Están siendo ya demasiadas horas delante del ordenador, ya sea dando clases online o en reuniones sobre diversos temas. Se está empezando a hacer todo más cuesta arriba, aunque, al menos, los días tienen cada vez más horas de luz, lo que anima más si cabe a recorrer rincones nuevos. Hace una semana y pico, por ejemplo, estuvimos en la zona de Brietenlee, en el distrito 22, caminando por la ruta llamada de Franz-Karl-Effenberg, un político local fallecido en 2005, que fue consejero de distrito y presidente de la asociación Naturfreunde (Amigos de la Naturaleza). Este camino también forma parte de las rutas de senderismo de Viena. Concretamente, esta es la número 10.















La ruta Franz-Karl-Effenberg comienza y termina en la parada del autobús de las líneas 24A y 85A llamada Breitenlee Friedhof, a la vera del cementerio del mismo nombre. El itinerario cubre unos 7 kilómetros que se recorren de manera fácil (es totalmente llano) en menos de 2 horas. La mayor parte del sendero transcurre por zonas de campo sin demasiada vegetación y partes urbanas. En todo este terreno se tenía pensado edificar la que iba a ser la mayor estación de tren de Europa, al final de la Primera Guerra Mundial, pero el proyecto se tuvo que detener a raíz de la crisis de la posguerra, en 1925.



Uno de los puntos más notorios en este circuito es el vertedero de Rautenweg, cuya montaña de estiércol, de 75 metros de altura, lo convierte en el punto más alto del distrito. Por lo visto, aquí campa a su aire un grupo de cabras montesas de Salzburgo. El lugar se puede visitar, previo registro, aunque en este momento, como casi todo en Viena, se encuentra cerrado al público. En esta página se puede encontrar más información.

A la mitad del camino, justo en el paso subterráneo de la vía del ferrocarril, se supone que está el punto donde se puede sellar la Wanderpass, pero nosotros no encontramos nada. Igual la han cambiado de sitio o, simplemente, se la han llevado. Así que nos quedamos sin sellito esta vez.

Por un sendero en línea recta se va bordeando el pequeño bosque Norbert Scheed, en el que, con un poco de suerte, podréis ver algún animalillo salvaje despistado. A continuación, la ruta entra en una zona asfaltada con pequeñas parcelas y un estanque. A partir de aquí hasta el final es todo acera. El último punto de interés es la pequeña iglesia parroquial de Santa Ana, construida en 1699.


El paseo, a pesar de no transcurrir por una zona demasiado atractiva, nos dejó con buen sabor de boca y nos sirvió, sobre todo, para darnos un respiro y desconectar de la rutina del teletrabajo y el confinamiento. Estas excursiones son muy necesarias, sobre todo en las circunstancias que estamos viviendo. Es un privilegio poder tener circuitos de senderismo tan a mano.

Buen comienzo de mes y mucha suerte con el inminente inicio de esta nueva desescalada. Ánimo.